Llegar tarde

Mi vida siempre ha sido de llegar tarde...

- Llegar tarde a mis clases de las 7AM, no porque sea muy temprano sino porque le pido 5 minutos más a mi despertador. Siempre llego antes de 7:30AM.

- Llegar tarde al trabajo, debido al maldito tráfico de Lima y a las malditas obras de TODAS las avenidas y calles de Lima que se hacen a la misma vez.

- Llegar tarde a una reunión, porque contesté la última llamada del día.

- Llegar tarde a una cita, porque según yo no me gusta llegar de primero.

- Llegar tarde a la oficina luego de salir a almorzar porque a mí me parece más importante reír con mis amigos que la responsabilidad laboral (comprobado que en 5 minutos de trabajo no se pierden millones de dólares, en 10 quizás).

- Llegar tarde al colegio, a pesar que vivía a menos de 15 minutos.

- Llegar tarde (o de amanecida) a casa después de una fiesta cuando tus papás no tienen idea de donde ni con quién haz estado.

- Llegar tarde a la repartición de cerebros...

Pero como siempre, las excusas existen tanto y más que las fábulas de Esopo en las que todo es una ilusión. Desde se murió mi abuelita por 5ta vez, atropellaron al perro que no tengo, se bajó la llanta de mi auto que es nuevo, no había ningún taxi y menos un micro. Y blah, blah, blah.

A veces pretender haber llegado temprano en la oficina es algo gracioso, como llamar por telefóno a mi compañerito de oficina (que nunca se enferma ni llega tarde) para que prenda mi computadora. En vez de bajar del carro con maletín, sólo bajar la laptop y el cuaderno, lapicero en la mano y lentes puestos para parecer que estoy regresando de una reunión. Mismo motivo con los lentes puestos y con un papel y lapiz haciendo como que escribo ó leo algo para suponer que regreso de preguntar algo a alguien. Cuando nos reunimos los del área con los jefes y encima estamos todos borrachos, comentamos nuestros delitos y los jefes siempre responden: si, lo sé.

Nunca me gusta llegar temprano a algo, a veces en este tipo de cosas no me gusta ser el primero y en mi diccionario mental no existe la palabra "esperar", menos "paciencia".

Y el único momento que decidí llegar temprano en las últimas semanas fue al reunirme con mis amigos en Friday's del Jockey Plaza. Acordamos por teléfono ese viernes a las 9pm, la cita estaba pactada. Como vivo cerca decidí salir de mi casa a las 8:45pm para llegar temprano y más que puntual. Terminé de alistarme a las 8:41pm cuando recibí una llamada, eran los mejores amigos en el mundo que me decían que ya me estaban esperando.

Esas 5 personas llegaron antes que yo, inclusive antes de la hora pactada.

Ese día decidí tirar la toalla al hecho de llegar temprano y he decidido seguir llegando tarde.



FOTO DEL DIA

"Desde un micro con rumbo conocido y paradero improvisado en Lima, Perú"

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, siempre hay eso en al cole. Una vez, unos patas se quedaron a dormir en mi cole, y en varios de esos días, llegaban tarde.

BocaDelcielo dijo...

Asu!