Poder de convencimiento

Me he dado cuenta que me dejo convencer muy rápido. Por eso no me gusta hablar mucho tiempo con alguna persona porque me puede lavar el cerebro.

Claro, tampoco al nivel de no pensar por mi mismo.

Lo que si no me dejo convencer de charlatanes ni vendedores de no se que cremas de culebra ni nada de sartenes de roca volcánica.

Yo tengo quizás lo opuesto a tener poder de convencimiento, es que comparado a mi cualquiera me convence y hasta me cambia el ánimo pero no por mucho tiempo.

Como un caramelo, te da dulce hasta que se acaba.

En un día como hoy que desperte odiando a mi trabajo por una pequeñez me bastó una reunión con mi jefe que me hable bonito para que volviera la esperanza.

Eso que colgué el teléfono y me dieron ganas de trabajar y pensé en esa frase trillada "aun hay esperanza". Ese floro que todos admiran mi trabajo y ese "a cuantos le gustaría estar en tu posición" me convenció.

Me vendo barato.

Sino, no seguiría en este mugre de trabajo.

Se acabó el caramelo. Fue bonito mientras duró.


UN DÍA COMO HOY...
- 30/04/10 Cosas varias
- 30/04/09 Tu te caes yo me río
- 30/04/08 Se nos fue un abril

1 comentarios:

Marité dijo...

Puuuusha que mándame un mail donde enviarte mi CV. Aunque casi siempre parezca que lo odias, sé que en el fondo lo quieres!